Saltar al contenido

El estr茅s en las mascotas y las f贸rmulas para combatirlo

El estrés es un problema que afecta tanto a los humanos como a los animales. Las mascotas, especialmente los perros y los gatos, pueden sufrir estrés por diversas causas, como el cambio de entorno, la falta de atención, el ruido, el miedo o la ansiedad. El estrés puede tener consecuencias negativas para la salud y el bienestar de nuestras mascotas, como alteraciones del comportamiento, pérdida de apetito, agresividad, depresión o enfermedades. Por eso, es importante saber cómo detectar y reducir el estrés en nuestros compañeros de cuatro patas.

¿Cómo saber si tu mascota está estresada?

Los síntomas del estrés en las mascotas pueden variar según el tipo de animal, su personalidad y la situación que lo provoca. Sin embargo, hay algunas señales que pueden indicarnos que algo no va bien. Algunas de ellas son:

  • Lamerse o rascarse excesivamente
  • Esconderse o aislarse
  • Temblar o jadear
  • Orinar o defecar en lugares inadecuados
  • Destruir objetos o muebles
  • Vocalizar de forma exagerada o inusual
  • Mostrar signos de sumisión o miedo
  • Ser más irritable o agresivo

Si observas alguno de estos comportamientos en tu mascota, lo primero que debes hacer es consultar con tu veterinario, para descartar que haya alguna causa física que lo explique. Si el estrés es de origen psicológico, el veterinario podrá orientarte sobre las posibles soluciones.

¿Cómo combatir el estrés en las mascotas?

Existen diversas fórmulas para combatir el estrés en las mascotas, desde terapias mentales hasta fármacos veterinarios, y su uso dependerá del tipo de animal, la causa del estrés y la gravedad del problema. Algunas de las más comunes son:

  • Estimulación mental y física. Las mascotas necesitan hacer ejercicio, jugar y divertirse para liberar energía y estrés. Es importante dedicarles tiempo y atención, y proporcionarles juguetes y actividades que les resulten atractivos y desafiantes.
  • Rutina y seguridad. Las mascotas se sienten más tranquilas y confiadas cuando tienen una rutina estable y predecible, que les permite saber qué esperar en cada momento. Los cambios bruscos o frecuentes en el entorno, los horarios, los cuidadores o los compañeros pueden generarles estrés e inseguridad. Por eso, es conveniente evitarlos o minimizarlos, y facilitarles un espacio propio donde se sientan cómodos y protegidos.
  • Refuerzo positivo. El refuerzo positivo consiste en premiar y elogiar a nuestra mascota cuando hace algo bien, en lugar de castigarla o regañarla cuando hace algo mal. De esta forma, fomentamos su autoestima, su confianza y su vínculo con nosotros, y le ayudamos a aprender de forma más eficaz y placentera.
  • Terapias naturales. Existen algunas terapias naturales que pueden ayudar a reducir el estrés en las mascotas, como la aromaterapia, la homeopatía, la acupuntura o el masaje. Estas terapias pueden complementar el tratamiento veterinario, pero nunca sustituirlo. Antes de aplicarlas, es conveniente consultar con un profesional que nos asesore sobre su uso y su efectividad.
  • Medicación. En algunos casos, el estrés en las mascotas puede ser tan severo que requiera el uso de medicación específica, como ansiolíticos o antidepresivos, que generalmente suelen ser inyectables, aunque también pueden encontrarse en forma de comprimidos, como Calmivet. Esto medicamentos solo deben administrarse bajo prescripción y supervisión veterinaria, y siguiendo de forma escrupulosa las indicaciones de dosis y duración. La medicación puede aliviar los síntomas del estrés, pero no soluciona la causa, por lo que debe acompañarse de otras medidas que mejoren el bienestar de la mascota.

En definitiva, el estrés en las mascotas es un problema que debemos tomar en serio, ya que puede afectar a su salud y a su calidad de vida. Para prevenirlo y combatirlo, es fundamental conocer a nuestra mascota, sus necesidades y sus emociones, y proporcionarle un ambiente adecuado, una atención y un tratamiento adecuados. Así, podremos disfrutar de una convivencia feliz y armoniosa con nuestros amigos peludos.