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Los residuos plásticos en el Pacífico forman una isla como Francia, Alemania y España juntas

El volumen de basura plásticas que hay en el Pacífico es cuatro veces mayor que las previsiones más pesimistas de los científicos. La superficie que ocupan los residuos plásticos en suspensión en la zona del Pacífico que de California hasta las islas Hawai supera los 1,6 millones de kilómetros cuadrados y pesa 80.000 toneladas. Y es un muestro de plástico de mil colores que sigue creciendo imparable.

Un estudio científico reciente hecho por The Ocean Cleanup Foundation llega a la conclusión de que la gran mancha de plástico que flota en el Pacífico es 16 veces mayor de lo que se imaginaba y que la situación empeora día a día.

Esta área del Pacífico acumula la “reserva” más grande de plásticos en suspensión de toda la Tierra. Las corrientes marítimas y los vientos provocan una concentración de basura muy intensa. Se han encontrado materiales de todo tipo: cientos de toneladas de bolsas, neumáticos, perchas, cepillos de dientes, percheros, zapatos, contenedores, juguetes, toneladas de redes de pesca y, incluso, un aseo.

Por primera vez, los autores del estudio han contratado una treintena de embarcaciones que han hecho un barrido en paralelo del océano desde Hawai hasta California. Todas las embarcaciones llevaban redes para obtener muestras de los plásticos a flote en el mar. Además, dos aeronaves hacían apoyo desde el aire a la treintena de barcos.

Los resultados han multiplicado por cuatro las previsiones más pesimistas de los científicos: los restos de basura plásticas que han quedado atrapadas en las redes son de 1,8 billones de piezas, que superan las 80.000 toneladas de peso.

El 92 por ciento de la suciedad plástica la forman objetos de tamaño medio o grande. Sólo el 8% de la basura recogida son microplàstics de tamaño inferior a 5 milímetros.

Cada año 2,41 millones de toneladas de plástico acaban en el mar y, por efecto de las olas, gran parte de este material se descompone en microplàstics que los peces y las aves marinas ingieren pensando que son alimento. Otros animales quedan enganchados en redes y otros plásticos que los provocan graves heridas o, incluso, la asfixia.

El tsunami que asoló Japón en 2011 contribuyó, según consideran los investigadores, a incrementar un 20% la cantidad de residuos plásticos que fueron a parar al mar.

Los científicos, teniendo en cuenta que la mayoría de residuos plásticos que se encuentran ahora en los océanos de la Tierra son de tamaño medio y grande, alertan de la necesidad de realizar operaciones de limpieza antes de que estos objetos se vayan fragmentando y rompiendo por el efecto de la erosión.